Los datos oficiales, actualizados al 10 de agosto de 2026, revelan además 25 víctimas de tentativa de feminicidio. Central concentra la mayor cantidad de casos, con nueve mujeres asesinadas, según el reporte.
La violencia contra las mujeres continúa dejando cifras alarmantes en Paraguay. De acuerdo con los registros del Programa de Datos Abiertos del Ministerio Público, hasta el 10 de agosto de 2026 fueron contabilizadas 17 víctimas de feminicidio, correspondientes a 16 causas penales abiertas. La diferencia se explica porque en uno de los hechos se investiga el asesinato de dos víctimas.
A esta crítica cifra se suman 25 víctimas de tentativa de feminicidio, además de otros hechos violentos que permanecen bajo investigación. El Ministerio Público también reporta tres causas inicialmente investigadas como tentativa de homicidio y otra como homicidio, en hechos donde hubo víctimas colaterales, entre ellas dos niños.
El registro fiscal contempla asimismo seis víctimas de graves agresiones presuntamente cometidas por exparejas. A esto se agrega el caso reciente de una adolescente, cuya muerte está siendo investigada bajo la figura de homicidio.
Enero concentró la mayor cantidad de víctimas
La distribución de los casos a lo largo del año muestra que enero fue el mes con mayor número de víctimas, con seis feminicidios registrados. En marzo se contabilizaron cuatro casos, mientras que abril sumó uno; mayo, dos; julio, tres, y agosto, uno hasta la fecha de corte.
Por departamentos, Central encabeza el registro con nueve víctimas, seguido por Concepción, con tres casos. Canindeyú acumula dos, mientras que Asunción, Alto Paraná y Caazapá registran un caso cada uno.
Las edades de las víctimas presentan un rango particularmente amplio: van desde los 12 hasta los 80 años. Entre ellas se encuentra una niña de apenas 12 años. En cuanto a los presuntos agresores, sus edades oscilan entre los 18 y los 80 años.
Hijos quedan entre las víctimas indirectas
El impacto de estos crímenes trasciende a las mujeres asesinadas. Los datos del Ministerio Público señalan que 33 hijos e hijas quedaron como víctimas indirectas de estos hechos, 24 de ellos menores de edad. De las mujeres asesinadas, 13 eran madres.
En cuanto a la nacionalidad, 16 de las víctimas eran paraguayas, una era brasileña y dos pertenecían a comunidades indígenas.
El vínculo entre las víctimas y los presuntos responsables también refleja el carácter íntimo de buena parte de estos hechos. Los registros identifican seis casos en los que el supuesto autor era la pareja de la víctima y siete en los que se trataba de una expareja. También figuran un padrastro, un hijo y dos personas conocidas.
Cinco de los presuntos autores se suicidaron posteriormente a los hechos.
La mayoría de los crímenes ocurrió dentro de viviendas
El lugar donde se produjeron los ataques constituye otro dato relevante. Trece de los 17 feminicidios ocurrieron dentro de viviendas, mientras que los cuatro restantes se registraron en la vía pública.
Respecto de los mecanismos utilizados para provocar la muerte, las armas blancas aparecen en diez casos. En otros tres se utilizaron armas de fuego; una víctima murió por asfixia, dos por traumatismos provocados por golpes y en un caso la causa aún se encuentra pendiente de determinación.
Los hechos se produjeron en distintos días de la semana: cuatro ocurrieron los lunes, tres los martes, uno el jueves, cuatro los viernes, tres los sábados y dos los domingos.
12 presuntos responsables fueron imputados
En el ámbito procesal, 12 presuntos responsables fueron imputados por el Ministerio Público, mientras que cinco murieron por suicidio. Uno de los sospechosos contaba con una orden de captura internacional y fue detenido posteriormente en Brasil, donde deberá afrontar el proceso correspondiente.
Algunos de los expedientes incluyen además otras líneas de investigación. En un caso, junto con el feminicidio se indaga un presunto hecho de maltrato infantil, mientras que en otro se investiga una tentativa de abuso sexual.
Las cifras forman parte de los registros de Datos Abiertos del Ministerio Público sobre violencia contra la mujer y fueron cerradas con información disponible hasta el 10 de agosto de 2026.
Los números reflejan que el feminicidio no constituye únicamente un crimen contra la vida de una mujer, sino que genera consecuencias profundas en su entorno familiar y social. Detrás de las 17 víctimas registradas aparecen también decenas de hijos e hijas afectados por la pérdida, mientras las investigaciones judiciales buscan determinar responsabilidades y esclarecer cada uno de los hechos.










