El avance de la tecnología y la creciente digitalización de las actividades cotidianas también han traído consigo nuevas modalidades delictivas que afectan cada vez con mayor frecuencia a la ciudadanía. Ante esta realidad, el abogado penalista Gustavo González Planás advirtió sobre el aumento de los fraudes en entornos digitales y recomendó adoptar medidas preventivas para proteger la identidad, los datos personales y el patrimonio.
Durante una entrevista, el profesional compartió una experiencia personal que refleja la vulnerabilidad a la que están expuestas incluso personas familiarizadas con el ámbito jurídico y tecnológico.
“Yo fui víctima de un delito digital. Gracias a la Fiscalía de Delitos Informáticos, que es muy ágil y cuenta con muchos elementos, se recuperó el dinero en menos de una semana”, relató.
González Planás destacó el trabajo de la unidad especializada del Ministerio Público, señalando que se trata de una de las dependencias más eficientes para la tramitación de este tipo de causas. “Es una de las fiscalías más ágiles para llevar los procesos, ya que son expeditivos y muy eficientes”, afirmó.
Desconfiar para prevenir
A partir de la experiencia personal, el abogado sostuvo que la principal herramienta de prevención es mantener una actitud de permanente cautela frente a comunicaciones de origen desconocido.
“Después de lo que me pasó me volví extremadamente desconfiado. Hay que tener cuidado con los correos electrónicos, los mensajes de WhatsApp, los llamados y cualquier contacto que no se conozca”, expresó.
En ese sentido, alertó sobre la proliferación de mensajes y llamadas provenientes de números internacionales, muchas veces utilizados como mecanismo para captar potenciales víctimas.
“Veo mensajes que vienen de Colombia, Ecuador, África y Europa. Mi recomendación es bloquear absolutamente todo ese tipo de mensajes y llamadas”, indicó.
Asimismo, advirtió sobre las estrategias de ingeniería social empleadas por los delincuentes para despertar la curiosidad de los usuarios y lograr que accedan a enlaces maliciosos.
“Muchas veces llegan mensajes diciendo que está por llegar un paquete y que hay que ingresar a un enlace para rastrearlo. Hay que bloquear absolutamente todo eso y no dejarse vencer por la curiosidad”, enfatizó.
La criminalidad evoluciona junto con la tecnología
El penalista reconoció que la virtualidad ofrece enormes ventajas para la vida cotidiana, pero señaló que la delincuencia también se adapta a los avances tecnológicos.
“La virtualidad es muchísimo más positiva que negativa, pero como todas las cosas, el crimen también evoluciona a la par de la tecnología, la ley y los adelantos”, sostuvo.
A su criterio, los beneficios de las herramientas digitales siguen siendo ampliamente superiores a los riesgos, aunque insistió en la necesidad de actuar con prudencia y reforzar las medidas de seguridad
El abogado concluyó que, ante un escenario donde las modalidades delictivas se vuelven cada vez más sofisticadas, la prevención, la desconfianza razonable frente a contactos desconocidos y la denuncia inmediata ante las autoridades competentes son herramientas fundamentales para reducir los riesgos y combatir la ciberdelincuencia.










