El nuevo magistrado Eduardo Velázquez, considera que llegar al Poder Judicial representa un importante desafío profesional y plantea como prioridades garantizar los derechos de las personas acusadas, pero también escuchar y dar respuesta oportuna a las víctimas. Aboga además por juicios ágiles y por el respeto al tiempo de las partes, testigos y peritos.
El juez de Sentencia Eduardo Velázquez, recientemente incorporado a la magistratura, asumió su nueva función con el convencimiento de que el cargo representa mucho más que un desafío profesional. Para el magistrado, ejercer la función judicial implica responder a una ciudadanía que reclama una justicia cada vez más honesta, equilibrada y comprometida con quienes recurren al sistema.
“Pasar al Poder Judicial, realmente, es un reto profesional demasiado importante”, afirmó Velázquez al referirse a su llegada a la judicatura. En ese contexto, sostuvo que uno de los principales desafíos consiste en responder a las expectativas de una sociedad que “busca una justicia justa” y, por sobre todo, “mucho más honesta”.
Su visión parte de un principio que considera fundamental: la protección de las garantías procesales y constitucionales de toda persona acusada debe coexistir con una atención efectiva a los derechos de las víctimas.
“No se puede negar que en la mayoría de los casos hay una víctima determinada, y esa víctima tiene que ser oída, tiene que tener una respuesta en un tiempo razonable”, manifestó.
Justicia también para las víctimas
Uno de los aspectos que Velázquez remarcó es la necesidad de que las víctimas reciban una respuesta judicial independientemente de que hayan promovido o no una querella adhesiva.
A su criterio, una decisión judicial que llega después de un periodo excesivamente prolongado pierde su sentido para quien espera una respuesta del sistema. “Una respuesta en cualquiera de los dos sentidos, en un tiempo abismal, no es justicia para esa persona”, sostuvo.
Esta mirada refleja una concepción de la magistratura en la que el juez no debe limitar su actuación únicamente al cumplimiento formal de las garantías procesales, sino también observar las consecuencias que los tiempos de la Justicia generan sobre las personas involucradas en un proceso.
La mora y la duración de los procesos
Velázquez reconoció, sin embargo, que alcanzar respuestas rápidas constituye uno de los grandes desafíos del sistema judicial, particularmente debido a la saturación existente en determinadas etapas procesales y a los casos de personas que permanecen durante largos periodos en prisión preventiva.
En ese sentido, calificó la problemática como “un problema horizontal y vertical” y explicó que existen causas que podrían haber encontrado una solución mediante salidas alternativas en etapas anteriores del proceso.
Según explicó, en algunos casos estas alternativas no prosperan debido a diferentes circunstancias, entre ellas la negativa de la víctima o de la propia defensa, que opta por llevar la discusión al juicio oral.
El magistrado señaló que, desde su nueva función, buscará contribuir a evitar que los juicios se extiendan innecesariamente.
“Tratamos de que los juicios no se prolonguen”, expresó, al explicar que uno de los objetivos es reducir al mínimo el tiempo que deben destinar las partes, testigos y peritos que concurren ante la Justicia.
Respeto por el tiempo de quienes acuden a tribunales
En su planteamiento también aparece un aspecto que muchas veces queda relegado frente a las discusiones estrictamente jurídicas: el impacto que las audiencias tienen sobre las personas que deben acudir a los tribunales.
Velázquez destacó que numerosos testigos cuentan con empleos en el sector privado y que deben solicitar permisos laborales para cumplir con las convocatorias judiciales. Incluso, señaló que en algunos casos existen dificultades para obtener más de una jornada de permiso.
“Tratamos de tener máximo respeto a las partes para que ellas puedan disponer de su tiempo y no hacer una espera innecesaria”, manifestó.
Bajo esa premisa, el nuevo juez explicó que en el tribunal al que se incorporó existe el propósito de iniciar las audiencias a la hora prevista y evitar demoras que puedan afectar a quienes concurren a prestar declaración o participar de los procesos.
En ese punto, valoró además el trabajo de sus colegas del tribunal, mencionando a los magistrados Carlos Hermosilla, Fabián Escobar y Vicente Frete Sandoval, con quienes comparte la labor jurisdiccional.
Una magistratura con enfoque renovado
Las expresiones del juez Eduardo Velázquez plantean una visión de la función judicial basada en la responsabilidad, la integridad y el equilibrio entre las garantías de los acusados y los derechos de las víctimas.
Su llegada al cargo se produce con un discurso que pone especial énfasis en la necesidad de que la Justicia no solo sea técnicamente correcta, sino también oportuna y cercana a las personas que participan de un proceso.
Para Velázquez, impartir justicia implica asumir el compromiso de escuchar, resolver y hacerlo dentro de plazos razonables. Su planteamiento apunta así a una magistratura que, además del conocimiento jurídico, tenga presente el impacto humano de cada expediente y el valor que representa para las partes obtener una respuesta judicial efectiva.










