El sistema penal adolescente paraguayo dio un paso considerado histórico con la habilitación de espacios diferenciados para jóvenes procesados y adolescentes que ya cumplen sanciones. La medida fue concretada con la inauguración de la nueva División Efectiva de Adolescentes Sancionados y Prevenidos en el Centro Educativo de Itauguá (CEI).
La iniciativa representa la primera aplicación efectiva de una separación física y funcional entre adolescentes privados de libertad que aún se encuentran sometidos a proceso judicial y aquellos que ya cuentan con una sanción impuesta por la Justicia. Las autoridades sostienen que esta diferenciación responde a principios constitucionales y estándares internacionales de protección de derechos.
Para hacer posible esta reorganización, el Ministerio de Justicia ejecutó una remodelación integral de las instalaciones del centro educativo, incluyendo la adecuación de pabellones y espacios destinados a la convivencia, educación y reinserción social de los jóvenes.
La nueva estructura cuenta con dos bloques independientes, identificados como pabellones A y B, separados por un muro perimetral que impide el contacto visual y físico entre ambos sectores. En total, el complejo dispone de 58 habitaciones con capacidad para albergar a 177 adolescentes.
El pabellón A fue destinado a los adolescentes sancionados, mientras que el pabellón B alojará a los jóvenes prevenidos, es decir, aquellos que aún no cuentan con una sentencia firme. Cada sector posee 29 habitaciones distribuidas en dos niveles y equipadas con baño privado, literas, colchones, ropa de cama y demás elementos necesarios para la permanencia de los internos.
Además de los espacios de alojamiento, ambos pabellones cuentan con servicios independientes, incluyendo comedores, salas de televisión, áreas destinadas a visitas familiares y sectores deportivos para la práctica de fútbol 5, vóleibol y básquetbol.
Durante la inauguración, el ministro Nicora destacó que la separación efectiva entre prevenidos y sancionados constituye un hecho sin precedentes dentro del sistema penitenciario juvenil paraguayo.
“Por primera vez en la historia de nuestra institución, damos cumplimiento estricto y efectivo a lo establecido en nuestra Constitución, logrando la separación real y técnica de los jóvenes prevenidos y sancionados”, afirmó.
El secretario de Estado señaló que esta transformación forma parte de una política más amplia de modernización penitenciaria impulsada por el Gobierno, que también incluyó intervenciones en otros establecimientos penitenciarios del país.
Nicora sostuvo además que el objetivo es fortalecer un modelo basado en la justicia restaurativa, orientado no solo al cumplimiento de sanciones, sino también a la educación, la rehabilitación y la reinserción social de los adolescentes.
Con la puesta en funcionamiento de esta nueva división, el Ministerio de Justicia busca mejorar las condiciones de alojamiento de los jóvenes privados de libertad y garantizar que el tratamiento penitenciario se ajuste a los principios legales que distinguen la situación de quienes aún enfrentan un proceso judicial de aquellos que ya fueron sentenciados.










