La histórica Penitenciaría Nacional de Tacumbú inicia una nueva etapa dentro del sistema penitenciario paraguayo tras su transformación oficial en el “Centro Nacional de Prevenidos”, un establecimiento destinado exclusivamente a personas procesadas y sin condena firme.
La medida fue oficializada por el Ministerio de Justicia mediante la Resolución N.º 310 y forma parte del proceso de reorganización penitenciaria impulsado por el Gobierno. Con este cambio, el recinto dejará de funcionar bajo el modelo mixto que durante años albergó tanto a condenados como a procesados.
Según informó la cartera estatal, el nuevo esquema busca adecuarse a lo establecido en el artículo 21 de la Constitución Nacional, que dispone la separación entre personas condenadas y aquellas que aún se encuentran sometidas a proceso judicial.
La resolución establece que, desde su entrada en vigencia, el Centro Nacional de Prevenidos ya no recibirá internos con condena firme, ni por nuevos ingresos ni mediante traslados desde otras penitenciarías. Las autoridades argumentan que la ubicación estratégica del penal, cercano a las circunscripciones judiciales de Capital y Central, permitirá facilitar el acceso de los internos a diligencias judiciales y otras garantías procesales.
La transformación se concreta luego del operativo denominado “Umbral 3.0”, mediante el cual personas condenadas fueron trasladadas principalmente a la Penitenciaría “Martín Mendoza” de Emboscada. De acuerdo con el Viceministerio de Política Criminal, el proceso se desarrolló bajo criterios de clasificación y seguridad penitenciaria.
Actualmente, unas 1.600 personas privadas de libertad permanecen en el ahora denominado Centro Nacional de Prevenidos. Sin embargo, las autoridades indicaron que alrededor de 350 internos con condena todavía serán derivados gradualmente a otros establecimientos en las próximas semanas.
Durante el acto de presentación de la nueva denominación, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, señaló que la medida representa “una verdadera transformación institucional” dentro del sistema penitenciario.
“Hoy Tacumbú deja de ser la cárcel que todos conocíamos para convertirse en un centro que responde a la lógica y el orden que la ley exige”, expresó el secretario de Estado.
Desde el Ministerio de Justicia sostienen que la reconversión apunta a fortalecer la organización interna de las penitenciarías y avanzar hacia un sistema con mayor diferenciación de perfiles penitenciarios, además de promover mejores condiciones para los procesos de reinserción social.











