La ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carolina Llanes, exhortó a los magistrados de todo el país a recurrir con mayor frecuencia a las tobilleras electrónicas como medida de control judicial, al considerar que su utilización sigue siendo muy baja pese a que el Estado dispone de 1.000 dispositivos para su implementación.
Durante su intervención, la alta magistrada recordó que la Corte Suprema ya adoptó las acordadas necesarias para habilitar de manera gradual el uso de estos dispositivos y, posteriormente, autorizar su aplicación plena en todo el territorio nacional. La medida alcanza tanto al fuero penal como al de la niñez, siempre que la legislación permita su utilización.
«A partir de las acordadas respectivas, la Corte Suprema de Justicia ha establecido la implementación gradual de estos dispositivos y la posterior habilitación total para su utilización en todo el territorio de la República, así como en todos los ámbitos del proceso penal y del fuero de la niñez que lo requieran, esperábamos una mayor aplicación de esta herramienta», expresó Llanes.
Sin embargo, la ministra reveló que los datos remitidos por el Ministerio del Interior muestran un escenario muy distinto al esperado. Según el último informe oficial, únicamente 141 personas cuentan con tobilleras electrónicas, una cifra que calificó de insuficiente frente a la disponibilidad existente.
«Hasta el 30 de junio solamente se han utilizado 141 tobilleras; son 141 los beneficiarios. Consideramos que es insuficiente en relación con la cantidad de dispositivos con que se cuenta y que están a disposición de los diferentes juzgados», afirmó.
Llanes recordó que las tobilleras pueden ser ordenadas por jueces de garantías, tribunales de sentencia, jueces de ejecución penal, así como por juzgados de la niñez y de paz, dependiendo de las circunstancias de cada caso.
Ante este panorama, realizó un llamado directo a los magistrados para que incorporen esta herramienta en las resoluciones judiciales cuando corresponda, aprovechando la capacidad instalada que ofrece el sistema.
«Instamos a los juzgados competentes a utilizar estos dispositivos», enfatizó.
Las tobilleras electrónicas constituyen un mecanismo de monitoreo que permite supervisar el cumplimiento de medidas judiciales fuera de los centros penitenciarios, especialmente en casos de arresto domiciliario, medidas alternativas a la prisión preventiva y otras disposiciones previstas por la legislación. Su implementación busca fortalecer el control judicial, reducir el hacinamiento en las cárceles y mejorar la protección de las víctimas mediante un seguimiento permanente de los procesados o condenados.










