Las obras de modernización del Centro Nacional de Prevenidos continúan progresando y ya muestran un significativo nivel de ejecución, como parte del plan del Ministerio de Justicia para mejorar la infraestructura penitenciaria y fortalecer las condiciones de habitabilidad, seguridad y administración del establecimiento.
Según informó la cartera de Estado, las intervenciones son coordinadas por la Dirección de Obras e Infraestructura. En las áreas de servicios, que incluyen la Intendencia, la cocina, la panadería y la carnicería, los trabajos registran un avance cercano al 90 %, mientras que las mejoras en los pabellones alcanzan alrededor del 60 %.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la participación de 120 personas privadas de libertad, quienes fueron contratadas por la empresa encargada de la obra. La iniciativa busca brindar oportunidades de empleo, capacitación y experiencia laboral como parte de las acciones orientadas a favorecer su reinserción en la sociedad.
Las adecuaciones en los pabellones contemplan un sistema modular que permitirá clasificar a la población penitenciaria de acuerdo con sus características y perfiles, en línea con el Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria. Con ello se pretende optimizar la organización interna y mejorar el manejo del establecimiento.
El Centro Nacional de Prevenidos alberga actualmente a más de 1.200 personas privadas de libertad, por lo que las mejoras en infraestructura buscan responder a las necesidades operativas y de convivencia dentro del penal.
El Ministerio de Justicia señaló que estas obras forman parte del proceso de transformación del sistema penitenciario, con el objetivo de fortalecer la seguridad, mejorar las condiciones de reclusión y promover acciones que contribuyan a la reinserción social de las personas privadas de libertad.










