Los juzgados de Paz reciben más de 30.000 denuncias al año y actualmente no cuentan con indicadores específicos para evaluar el nivel de riesgo de las víctimas. La propuesta, presentada por el ministro Víctor Ríos, busca dotar a los magistrados de una herramienta para mejorar la prevención y la protección de las mujeres.
Ante la persistencia de la violencia contra las mujeres, la Corte Suprema de Justicia analiza la incorporación de nuevos indicadores de riesgo en los juzgados de Paz, con el objetivo de fortalecer la evaluación de las denuncias por violencia doméstica y mejorar la capacidad de respuesta del sistema judicial frente a situaciones que pueden poner en peligro la vida y la integridad de las víctimas.
La iniciativa se sustenta en los resultados de una investigación desarrollada por equipos de las facultades de Ciencias, Tecnologías y Arte, y de Derecho de la Universidad Nacional de Pilar, cuyos hallazgos fueron presentados ante el pleno de la Corte por el ministro Víctor Ríos.
El magistrado advirtió que los jueces de Paz actualmente no disponen de indicadores específicos para determinar el nivel de riesgo en los casos que llegan a sus despachos. La propuesta apunta a cubrir esa carencia mediante una herramienta que permita identificar factores de peligro y contribuir a la adopción de medidas de protección más adecuadas.
“Se plantean 20 indicadores a ser considerados por los jueces y juezas de Paz y se agregan otros cuatro indicadores en base a nuestra realidad”, explicó Ríos al presentar los resultados de la investigación ante sus colegas.
El trabajo toma como referencia experiencias y prácticas internacionales, pero incorpora también elementos propios del contexto paraguayo, con la intención de adaptar los criterios de evaluación a las características de la violencia doméstica y a las situaciones que enfrentan las mujeres en el país.
“Creo que será una herramienta importante para que vayamos mejorando la difícil tarea de prevenir la violencia contra la mujer”, sostuvo el ministro.
Una herramienta para anticiparse a la violencia
La propuesta pretende avanzar hacia una evaluación más estructurada de las denuncias, de modo que los juzgados de Paz cuenten con criterios que ayuden a reconocer las situaciones de mayor vulnerabilidad y peligro. La identificación temprana de factores de riesgo puede resultar determinante para orientar las decisiones judiciales y evitar que los episodios de violencia escalen.
El desafío radica en que la respuesta judicial no se limite a recibir denuncias y disponer medidas, sino que también cuente con herramientas que contribuyan a distinguir la gravedad de cada situación y a responder de manera oportuna.
Los juzgados de Paz constituyen una de las principales puertas de entrada al sistema de protección para las mujeres que denuncian violencia doméstica. Según los datos expuestos en la presentación, estas dependencias reciben más de 30.000 casos al año, una carga que dimensiona la importancia de contar con mecanismos de evaluación que ayuden a mejorar la atención.
La decisión queda en manos de la Corte
Los 24 indicadores propuestos se encuentran a consideración del pleno de la Corte Suprema de Justicia, que deberá estudiar el mecanismo y determinar si corresponde avanzar con su implementación.
La eventual incorporación de esta herramienta abriría una nueva etapa en la evaluación judicial de las denuncias por violencia doméstica. Sin embargo, su efectividad dependerá de cómo se aplique en la práctica, de la capacitación de los magistrados y de su articulación con las demás instituciones responsables de proteger a las víctimas.
En un escenario marcado por la preocupación ante la violencia contra las mujeres, la iniciativa plantea una oportunidad para fortalecer la prevención desde el primer contacto con la Justicia. El siguiente paso será convertir los resultados de la investigación en criterios concretos de actuación para los juzgados de Paz.











