En una entrevista concedida a Judiciales Net, el juez de sentencia Juan Pablo Mendoza realizó una serie de reflexiones de profundo valor jurídico sobre el rol central que ocupa el relato fáctico de la fiscalía dentro del proceso penal. Sus observaciones, basadas en la experiencia judicial y en principios constitucionales, ponen en evidencia que una imputación deficiente no es un mero error formal, sino una situación que puede colocar a una persona en estado de indefensión, afectando garantías esenciales.
El magistrado parte de una premisa fundamental: la Constitución Nacional consagra, desde su preámbulo, el principio de realización de la justicia. Este mandato no es abstracto ni decorativo, sino que impone a los jueces la obligación permanente de preguntarse si aquello que están decidiendo es justo. Se trata de un aspecto axiológico central del sistema judicial, vinculado a una aspiración humana y profesional que da sentido al ejercicio de la función jurisdiccional.
Sin embargo, al trasladar este ideal al plano concreto del proceso penal, el juez Mendoza subraya la existencia de un valor rector que orienta la actividad de las partes y de los tribunales: el valor verdad. A diferencia del concepto de justicia más complejo de definir y positivizar, la verdad ha sido históricamente entendida, desde Aristóteles, como la correspondencia entre el pensamiento y la realidad. Esta definición clásica permite al legislador exigir su búsqueda como un imperativo de actuación, especialmente para la fiscalía y los órganos jurisdiccionales.
En ese contexto, el juez explicó a Judiciales Net que el juicio penal gira, esencialmente, en torno a un relato de hechos que presenta la fiscalía. Ese relato no es una narración libre ni una simple historia: constituye el eje de toda la discusión probatoria. Por ello, su correcta formulación resulta determinante. Tal como lo ha señalado la Corte en acordadas vinculadas al contenido de la imputación, el relato fáctico debe cumplir con requisitos precisos: cronología clara, horarios, desarrollo de los hechos, circunstancias de tiempo y lugar, identificación de las personas involucradas, conductas atribuidas, efectos, resultados, perjuicios e incluso aspectos psicológicos relevantes.
La importancia de esta exigencia radica en la metodología misma de juzgamiento. Los tribunales detalló el magistrado descomponen ese relato en una serie de afirmaciones concretas que luego son contrastadas con la prueba producida en el juicio. Cada testimonio, informe o pericia tiene como finalidad verificar o refutar esas afirmaciones. Si la prueba no confirma alguno de esos extremos, el hecho correspondiente no puede tenerse por acreditado.
Este mecanismo demuestra que lo único que se debate en el juicio es la veracidad del relato fáctico fiscal. Cuando dicho relato es impreciso, incompleto o carece de los requisitos legales, no solo se dificulta la tarea del tribunal, sino que se vulnera el derecho de defensa del acusado, quien no puede conocer con claridad de qué hechos debe defenderse. En ese escenario, el proceso corre el riesgo de transformarse en un ejercicio injusto, incompatible con el modelo constitucional.
Por el contrario, cuando el relato es claro, detallado y debidamente probado mediante evidencia idónea, pertinente y no contaminada, el tribunal puede afirmar que se ha cumplido con la exigencia del valor verdad. «Solo entonces y, tras una valoración conforme a la sana crítica es posible sostener que la presunción de inocencia ha sido desvirtuada más allá de toda duda razonable, que es el estándar que rige en materia penal», sostuvo.
Las reflexiones compartidas por el juez Juan Pablo Mendoza en diálogo con Judiciales Net constituyen, así, una advertencia y a la vez una guía: el respeto por las garantías procesales comienza con una imputación bien construida. «El relato fáctico no es un trámite, sino la base sobre la cual se edifica la justicia del caso concreto. Su correcta elaboración no solo fortalece la labor judicial, sino que protege derechos fundamentales y asegura un proceso penal verdaderamente justo», concluyó el entrevistado.











