La Corte Suprema de Justicia avanza en un proceso de transformación de sus dependencias judiciales con un plan integral que combina modernización administrativa, reorganización documental y acciones de sostenibilidad ambiental. Los resultados de estas intervenciones fueron presentados por el presidente de la máxima instancia judicial, el doctor Alberto Martínez Simón, durante la sesión plenaria.
El informe expuesto ante el pleno detalló los avances alcanzados en los juzgados de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Capital, desde el primer hasta el vigésimo sexto turno, donde se ejecutó un amplio programa de mejoramiento institucional coordinado por el Departamento de Administración de Fueros.
Uno de los aspectos más destacados del proceso fue la gestión responsable de documentos y materiales en desuso. Como resultado de las tareas de depuración y reciclaje se recuperaron 6.551 kilogramos de papel y cartón, una acción que generó beneficios ambientales significativos. De acuerdo con los datos presentados, esta iniciativa evitó la tala de 92 árboles, permitió ahorrar más de 131.000 litros de agua y contribuyó a impedir la liberación de cerca de seis toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
Más allá del impacto ecológico, el proyecto tuvo como eje central la optimización del funcionamiento de los juzgados mediante la reorganización de archivos, el ordenamiento de expedientes y la adecuación de los espacios de trabajo. En ese marco, fueron clasificados, reorganizados y resguardados 21.221 expedientes judiciales, mejorando las condiciones de conservación documental y facilitando el acceso a la información dentro de las dependencias.
Las tareas también abarcaron una profunda revisión del equipamiento institucional. En total, se procesaron 495 bienes fuera de uso, entre ellos equipos informáticos, mobiliario deteriorado y diversos elementos que ocupaban espacio sin utilidad operativa. Paralelamente, la institución incorporó 178 nuevos bienes, incluyendo escritorios, sillas, teléfonos y otros equipamientos destinados a fortalecer las condiciones de trabajo de funcionarios y magistrados.
El plan fue desarrollado mediante un esfuerzo coordinado entre distintas áreas de la Corte Suprema de Justicia, entre ellas las direcciones de Infraestructura, Derecho Ambiental, Contabilidad y Patrimonio, Archivo General de los Tribunales y las dependencias responsables de suministros y administración de bienes. La articulación entre estas unidades permitió ejecutar mejoras tanto en la gestión documental como en la organización física de las oficinas judiciales.
Durante su exposición, Martínez Simón señaló que las acciones no concluyen con los juzgados civiles y comerciales. Actualmente, las labores de reorganización y mejoramiento continúan en juzgados de la Niñez y la Adolescencia, del fuero Laboral, así como en dependencias de Garantía y Sentencia del ámbito Penal.
Con estas intervenciones, el Poder Judicial busca fortalecer la eficiencia de los servicios jurisdiccionales, optimizar los espacios de trabajo y avanzar hacia un modelo de gestión más moderno y sostenible.










