El Ministerio Público sostiene que un joven de 18 años sería el principal articulador de un esquema de ciberfraude que logró mover cifras millonarias dentro del sistema financiero. La investigación, que se desprende de la denominada Operación Ícaro, continúa avanzando con nuevas detenciones y la ampliación del número de sospechosos.
De acuerdo con los investigadores, el presunto líder habría operado junto a un entorno cercano integrado por excompañeros de colegio y familiares, conformando una estructura que ejecutaba transferencias masivas a través de medios de pago electrónicos. El mecanismo incluía el uso de múltiples líneas vinculadas a billeteras digitales, desde donde se distribuían fondos hacia miles de cuentas utilizadas como intermediarias.
Las autoridades estiman que el grupo logró movilizar más de 9.000 millones de guaraníes mediante accesos ilícitos a cuentas bancarias y plataformas digitales. Posteriormente, el dinero era canalizado hacia activos virtuales, como criptomonedas, en un intento por dificultar su rastreo y dar apariencia de legalidad a los fondos.
Con los últimos procedimientos, ya suman diez las personas investigadas en el caso, incluyendo al joven señalado como cabecilla. No obstante, la pesquisa podría ampliarse, ya que se analiza la posible participación de alrededor de 400 personas que habrían colaborado, directa o indirectamente, en el funcionamiento del esquema.
Durante los operativos, los intervinientes incautaron varios dispositivos electrónicos entre ellos teléfonos celulares una tablet y una computadora portátil que serán sometidos a peritajes forenses. También fue decomisado un vehículo, que formaría parte de los bienes adquiridos con el dinero obtenido de manera ilícita.
Según los datos recabados, la organización utilizaba plataformas de criptomonedas como vía para introducir recursos de origen ilegal al circuito financiero formal, intentando evadir los controles establecidos por las entidades bancarias.
Algunos de los implicados ya se encuentran bajo prisión preventiva y enfrentan cargos por estafa, lavado de dinero y asociación criminal, mientras el caso sigue en etapa de investigación.











