La Cámara de Apelación Penal de San Lorenzo resolvió anular la condena de 12 años de prisión impuesta a Axel Fabián López Orué, quien había sido hallado culpable de coacción sexual y violación en perjuicio de una joven que tenía 16 años al momento de los hechos. La decisión implica que el caso deberá ser analizado nuevamente por otro Tribunal de Sentencia, lo que genera inquietud en la querella por el impacto que tendrá en la víctima.
Se trata del tercer juicio oral que deberá enfrentar la joven, quien, según su representación legal, arrastra graves secuelas a raíz del caso. La abogada Noelia Núñez cuestionó duramente la resolución, señalando que la medida no solo retrasa la justicia, sino que también expone nuevamente a su cliente.
“Estamos anonadados con la resolución que anula el juicio y realiza un reenvío. Además de revictimizarla, es una forma de buscar que ella abandone la denuncia. Mi cliente fue abusada y contagiada de una enfermedad; todo eso se probó en un segundo juicio oral y hoy la causa es anulada”, expresó.
El Tribunal de Apelación, integrado por los camaristas Dionisio Frutos, Gustavo Bóveda y Alicia Orrego, fundamentó su decisión en supuestas irregularidades en la incorporación de pruebas durante el juicio. Según el voto, el Tribunal de Sentencia no se ajustó a la normativa al admitir como medida de “mejor proveer” un certificado o diagnóstico que no constituía un hecho nuevo, ya que correspondía a situaciones conocidas desde la etapa de investigación y que no fueron diligenciadas oportunamente por las partes.
Los camaristas consideraron que dicha prueba fue valorada en la sentencia, influyendo en la condena, lo que motivó la nulidad del fallo y el reenvío del expediente.
Pese a que en el segundo juicio oral se había determinado la responsabilidad penal del acusado, ahora el proceso vuelve a foja cero en cuanto al análisis de fondo, lo que obliga a la víctima a revivir nuevamente el caso en sede judicial.
Desde la querella advierten que esta situación no solo prolonga el proceso, sino que también profundiza el daño emocional de la denunciante, al tiempo que reclaman garantías para evitar una mayor revictimización en el nuevo juicio.











