El expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP) se presentó en la noche del viernes ante el Departamento de Investigación de la Policía Nacional, luego de conocer la orden de detención emitida por el Ministerio Público. Su actuación al frente del organismo supervisor y los vínculos comerciales de su esposa con el Grupo Vázquez forman parte de los cuestionamientos que rodean el caso.
El expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, pasó la noche en dependencias policiales, luego de presentarse voluntariamente en la noche del viernes ante el Departamento de Investigación de la Policía Nacional para ponerse a disposición de las autoridades.
Carvallo tomó la decisión tras conocer la orden de detención que pesaba en su contra, emitida por el Ministerio Público en el marco de la causa penal vinculada al caso Ueno Bank, que investiga presuntos hechos de lesión de confianza y otros delitos.
La disposición fiscal fue firmada el viernes 6 de noviembre por un equipo de fiscales de las unidades especializadas en Delitos Económicos y Anticorrupción y Delitos Informáticos. La orden establece que el ex titular del BCP permanezca detenido en la dependencia policial que determine la Comandancia de la Policía Nacional.
La investigación apunta, entre otros aspectos, a determinar si las autoridades del organismo regulador omitieron actuar oportunamente ante las irregularidades detectadas en las operaciones de Ueno Bank, entidad que debía estar sometida a la supervisión del Banco Central.
Las omisiones bajo investigación
Uno de los principales cuestionamientos que involucran a Carvallo guarda relación con las presuntas advertencias internas sobre operaciones financieras de Ueno Bank que habrían llegado al conocimiento de funcionarios del BCP durante su gestión.
Entre las irregularidades señaladas figuran operaciones crediticias con empresas vinculadas al Grupo Vázquez y posibles incumplimientos de límites prudenciales. La investigación deberá establecer qué información manejaban las autoridades, qué decisiones adoptaron y si existieron omisiones que pudieron favorecer la continuidad de las operaciones cuestionadas.
Carvallo presidió el Banco Central desde septiembre de 2023 hasta el 3 de noviembre de 2026, cuando presentó su renuncia en medio de la crisis de la entidad financiera.
Las facturas de la esposa de Carvallo
A los cuestionamientos sobre la actuación del ex titular del BCP se suma la relación comercial de su esposa, María Silvia Vázquez de Carvallo, con el Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank.
Documentaciones divulgadas públicamente señalan que la mujer emitió facturas por servicios de consultoría económico-financiera a favor del grupo empresarial por un total de G. 165 millones, correspondientes a tres pagos de G. 55 millones cada uno, entre abril de 2025 y septiembre de 2026.
El vínculo adquiere especial relevancia debido a que los servicios fueron facturados mientras Carvallo se encontraba al frente de la institución responsable de supervisar a las entidades financieras, entre ellas Ueno Bank.
La existencia de estos contratos abre interrogantes sobre un eventual conflicto de intereses y la necesidad de esclarecer si la relación comercial tuvo alguna incidencia en las decisiones de supervisión del banco. No obstante, la existencia de facturas, por sí sola, no acredita una intervención irregular ni una responsabilidad penal.
La situación de Carvallo se incorpora así a una investigación de mayor alcance, que busca determinar las responsabilidades en torno a la caída de Ueno Bank y el funcionamiento de los mecanismos de control del sistema financiero.





