La crisis de Ueno Bank ya tiene consecuencias directas en el ámbito judicial. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) comunicó a todos los tribunales y juzgados del país que, como consecuencia del inicio del proceso de resolución de la entidad bancaria, quedan interrumpidos los plazos procesales en los juicios en los que el banco intervenga como demandante o demandado.
La comunicación fue remitida a magistrados, funcionarios y auxiliares de justicia, luego de que la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay (BCP) informara a la máxima instancia judicial sobre el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank S.A.
La disposición establece que, desde la publicación de la resolución que ordena el inicio del procedimiento, quedan interrumpidos los plazos de prescripción, caducidad y otros, así como todos los términos procesales de los juicios en los que la entidad afectada sea parte, ya sea como actora o demandada.
La interrupción se mantendrá hasta que el Banco Central del Paraguay publique la resolución que dé por concluido el procedimiento de resolución. A partir del día hábil siguiente a esa publicación, los plazos volverán a correr.
Impacto en los expedientes judiciales
La medida alcanza a los procesos judiciales en los que Ueno Bank figure como parte, independientemente de que haya promovido la demanda o sea objeto de una acción judicial. Por tanto, los magistrados deberán tener en cuenta esta disposición al tramitar los expedientes en los que intervenga la entidad bancaria.
La comunicación de la Corte no dispone la suspensión general de todos los juicios del país, sino la interrupción de los plazos en aquellos procesos comprendidos expresamente en la Ley N.º 2.334/03.
La nota de la Superintendencia de Bancos fue suscrita por su titular, Holger Aníbal Insfrán, y por el gerente de la Unidad Jurídica, Aldo Rodríguez González.
Con esta comunicación, la crisis de Ueno Bank trasciende el ámbito financiero y repercute también en la actividad jurisdiccional, al introducir una pausa legal en los plazos de los litigios en los que la entidad bancaria se encuentre involucrada.





