La jueza Lourdes Garcete explicó que el Tribunal de Sentencia que integra, procura evitar la revictimización durante el proceso penal, especialmente en casos que involucran a niños y mujeres víctimas de violencia que llegan a la etapa de juicio oral. Entre las medidas aplicadas mencionó no volver a convocar a quienes ya brindaron su testimonio y recurrir a medios telemáticos para evitar que compartan la misma sala con el acusado.
Evitar que las víctimas de hechos violentos deban revivir reiteradamente las experiencias sufridas durante el proceso judicial es uno de los criterios de trabajo que aplica la jueza de Sentencia Lourdes Garcete junto con sus colegas. La magistrada explicó que, especialmente cuando se trata de niños, niñas y personas en situación de vulnerabilidad, se busca reducir las exposiciones innecesarias y aprovechar los relatos que ya fueron recogidos durante las etapas previas del procedimiento penal.
En otra parte de la entrevista con Judiciales Net, Garcete describió las medidas que implementan para prevenir la revictimización y sostuvo que, como criterio de trabajo, procuran no volver a convocar a las víctimas que ya brindaron su versión de los hechos.
“Cuando hay personas en situación de vulnerabilidad, por género, por edad, tratamos, sobre todo cuando son niños, y eso ya se intenta desde la etapa preparatoria, no exponerle a la judicialización, a no tener que reiterar tantas veces su relato”, manifestó.
La jueza explicó que, antes de llegar a un juicio oral, una víctima puede atravesar distintas instancias en las que debe relatar lo sucedido. Entre ellas mencionó la entrevista de contención psicológica, la evaluación psicológica y la declaración mediante cámara Gesell.
“Antes de llegar a juicio, pensemos que la víctima pasa una entrevista de contención psicológica, por una evaluación psicológica, por cámara Gesell; mínimamente cuenta su relato tres veces en esta instancia, sin mencionar la primera revelación que le da a una persona más cercana”, detalló.
En ese contexto, advirtió que una nueva declaración durante el juicio podría elevar a cinco o seis las ocasiones en que la persona debe reconstruir verbalmente la experiencia traumática.
“Si tuviera que declarar en juicio, ya sería la quinta o sexta vez que da su versión”, señaló.
El tribunal procura no volver a convocar a las víctimas
Garcete afirmó que, ante esta situación, el criterio adoptado con sus pares es evitar nuevas convocatorias cuando ya existen relatos incorporados durante las etapas anteriores del proceso por medios probatorios varios.
“Tratamos de no convocarles, creo que casi nunca lo hemos hecho, nos quedamos con el relato que ya brindó”, expresó.
La postura busca reducir la exposición de las víctimas a situaciones que puedan generarles nuevamente angustia o sufrimiento, particularmente cuando se trata de personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad por su edad o por el contexto de violencia que atravesaron.
La magistrada explicó que las decisiones sobre la intervención de las víctimas se abordan con especial atención a las circunstancias de cada caso y a las herramientas disponibles dentro del procedimiento judicial.
Audiencias sin contacto directo con el acusado
En los procesos por violencia contra las mujeres y violencia de género, la jueza señaló que recurren a mecanismos orientados a brindar protección durante las actuaciones judiciales, entre ellos los previstos en las 100 Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de Vulnerabilidad, adoptadas por la Corte Suprema de Justicia.
“En los casos de violencia contra la mujer, violencia de género, optamos por las herramientas que sugieren las 100 Reglas de Brasilia, que están adoptadas por acordada de la Corte Suprema de Justicia”, explicó.
Entre las medidas mencionadas, destacó que procuran evitar que la víctima y el acusado permanezcan en una misma sala durante la audiencia. Para ello, indicó que conversan con las defensas y buscan implementar mecanismos que permitan escuchar a la víctima sin exponerla a un contacto directo con el procesado.
“Lo que evitamos es que compartan la misma sala la víctima y el acusado; tratamos de explicarle esto a las defensas, lo que tratamos es no separarle de su defensor y escuchamos a la víctima por medios telemáticos”, manifestó.
La jueza hizo hincapié en que estas medidas procuran compatibilizar la protección de las víctimas con las garantías procesales de las partes, incluida la intervención de la defensa.
El planteamiento expuesto por Garcete pone el foco en la necesidad de que la administración de justicia contemple no solo el esclarecimiento de los hechos y la resolución de los procesos, sino también las condiciones en las que las personas afectadas participan de las actuaciones judiciales.
De esta manera, el tribunal busca reducir las situaciones de exposición innecesaria, evitar la repetición de testimonios y establecer condiciones que permitan a las víctimas intervenir en el proceso sin tener que afrontar, en cada instancia, circunstancias que profundicen el impacto de la violencia que experimentó.











