La Asociación de Abogados Laboralistas lanzó un duro pronunciamiento contra la situación que atraviesa el Tribunal de Apelación del Trabajo, Segunda Sala, al advertir que la mora judicial alcanzó un nivel preocupante y afecta gravemente la resolución de los procesos laborales.
A través de un comunicado, el gremio manifestó su preocupación por la acumulación de expedientes y sostuvo que la falta de respuestas por parte de la Corte Suprema de Justicia profundiza una crisis que, según afirma, perjudica a trabajadores, empleadores y profesionales del Derecho.
Los abogados recordaron que en marzo de este año solicitaron una audiencia con los ministros de la Corte para exponer la situación generada tras la vacancia existente en la Sala y plantear como alternativa la designación de un magistrado itinerante con dedicación exclusiva. Sin embargo, señalaron que, pese a haber sido recibidos únicamente por el ministro Gustavo Santander, el resto de la máxima instancia judicial no respondió al pedido.
El gremio también cuestionó la decisión de integrar de manera interina a la magistrada María Lourdes Sanabria, al considerar que la acumulación de funciones no resolvió el problema de fondo y, por el contrario, derivó en un significativo retraso en la emisión de resoluciones.
Según el comunicado, la creciente cantidad de expedientes pendientes compromete principios esenciales del debido proceso, entre ellos la tutela judicial efectiva y el derecho de las partes a obtener una decisión dentro de un plazo razonable.
Asimismo, los abogados criticaron la ausencia de diálogo entre la Corte Suprema y los gremios vinculados al fuero laboral, sosteniendo que la falta de medidas concretas incrementa la incertidumbre y deteriora la confianza en el sistema de administración de justicia.
Ante este escenario, la Asociación de Abogados Laboralistas exigió a la Corte Suprema de Justicia una audiencia inmediata con los representantes del sector, la publicación de un informe que detalle la cantidad y antigüedad de los expedientes pendientes, la implementación de un plan urgente para reducir el atraso procesal y la designación de un magistrado idóneo con dedicación efectiva a la Segunda Sala del Tribunal de Apelación del Trabajo.
Como conclusión de su pronunciamiento, el gremio remarcó que la independencia judicial debe ir acompañada de mecanismos de gestión eficientes y advirtió que «justicia tardía es justicia denegada», en referencia a las consecuencias que la demora genera para quienes esperan una resolución definitiva de sus causas.










