La detención e imputación del ciudadano argentino Ariel Fernando Morán, de 56 años, por el presunto rapto de una adolescente de 17 años en la Costanera de Asunción, motivó la aparición de nuevas denuncias de mujeres que aseguran haber sido víctimas de un mismo mecanismo de captación y amenazas.
En una entrevista concedida a radio Monumental 1080 AM, el jefe del Departamento Contra la Trata de Personas de la Policía Nacional, Humberto Aquino, informó que, desde la aprehensión del sospechoso, ya fueron recogidos cuatro testimonios que describen una conducta reiterativa utilizada por el hombre para acercarse a sus víctimas.
Según explicó el comisario, las mujeres comenzaron a relatar sus experiencias una vez que Morán fue detenido, al sentirse en condiciones de denunciar sin temor. Agregó que todos los testimonios coinciden en un mismo modo de actuar.
Aquino señaló que el ciudadano argentino utilizaba redes sociales y plataformas de citas para contactar a mujeres. Tras generar confianza, las invitaba a encontrarse personalmente, donde inicialmente mantenía una actitud cordial y amable.
De acuerdo con la investigación policial, posteriormente ofrecía dinero, bebidas alcohólicas y drogas, además de proponer actividades remuneradas, como desempeñarse como acompañantes. Cuando las mujeres rechazaban esas propuestas, el comportamiento cambiaba drásticamente.
El jefe policial indicó que, según los relatos de las denunciantes, el sospechoso recurría a amenazas, despojaba a las víctimas de sus teléfonos celulares y las intimidaba con represalias contra ellas y sus familiares si no accedían a sus exigencias. Incluso, una de las denunciantes afirmó que el hombre llegó a exhibir un arma de fuego para amedrentarla.
Las autoridades sostienen que este patrón de captación, intimidación y violencia se repite en todos los casos denunciados hasta el momento, por lo que no descartan la aparición de nuevas víctimas a medida que avance la investigación.
Aquino también reveló que Morán registra dos denuncias en Argentina y que anteriormente estuvo privado de libertad durante aproximadamente un año en ese país.
El ciudadano argentino permanece detenido e imputado en Paraguay por el supuesto rapto de una adolescente de 17 años, hecho que dio origen a la investigación y permitió que otras mujeres decidieran denunciar situaciones similares atribuidas al mismo hombre.










