El reconocido abogado penalista Osvaldo Granada Sallaberry realizó una dura evaluación sobre el estado actual del sistema de justicia paraguayo y, en particular, del Ministerio Público, institución que, según afirmó, atraviesa una profunda crisis institucional marcada por la influencia política, la pérdida de credibilidad y constantes cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción.
En una entrevista concedida a Judiciales Net, el profesional, de extensa trayectoria en el ámbito jurídico nacional, sostuvo que varios de los problemas estructurales que hoy afectan al Poder Judicial tienen su origen en el diseño institucional adoptado tras la promulgación de la Constitución Nacional de 1992.
A criterio del especialista, la creación del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados respondió a una intención legítima de democratizar la selección y el control de jueces y fiscales, pero los resultados terminaron siendo diametralmente opuestos a los esperados.
“Lamentablemente la gran equivocación surge de la Constitución. Esto que se hizo de tan buena fe, queriendo democratizar la forma en que se elegían los jueces, incorporó dos instituciones que fracasaron estrepitosamente”, expresó.
Granada Sallaberry señaló que la participación de representantes políticos dentro de dichos órganos terminó generando una creciente influencia partidaria en los procesos de selección y juzgamiento de magistrados.
“Nadie pudo imaginar que con los representantes del Congreso se ocasionaría el colapso. Los políticos coparon y dominaron”, afirmó.
Según explicó, esta situación habría derivado en una progresiva politización de los organismos encargados de velar por la independencia judicial, afectando tanto la carrera de magistrados como la estabilidad de quienes intentan ejercer sus funciones con autonomía.
“Tenemos dos organismos que están absolutamente politizados. Con eso juegan con las denuncias en contra de la gente buena del tribunal como una especie de garrote sobre los buenos magistrados y también para favorecer la entrada de los políticamente correctos”, sostuvo.
Críticas al Ministerio Público
Uno de los puntos más críticos de la entrevista estuvo centrado en la situación del Ministerio Público. Para Granada Salaberry, la institución atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
“Yo creo que la Fiscalía está en terapia intensiva en estos momentos, absolutamente cooptada por el poder político”, manifestó.
El penalista también cuestionó la conducción del fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, a quien reconoció por su trayectoria académica y judicial, aunque consideró que el cargo exige capacidades distintas a las demostradas durante su carrera como magistrado.
“Emiliano Rolón era un buen profesor, era un buen magistrado, tenía unos fallos espectaculares en la Cámara, pero nunca fue para insertarse en esto”, expresó.
Asimismo, advirtió sobre el creciente deterioro de la imagen institucional del Ministerio Público ante la ciudadanía y el surgimiento de versiones y sospechas relacionadas con supuestos hechos de corrupción dentro de la institución.
“Ahora la gente ya lo acusa de una absoluta corrupción moral y económica. Estas acusaciones ya se están escuchando de un magistrado tranquilo como era Rolón Fernández, porque no sabe sofocar los incendios que tiene”, afirmó.
“Arde Troya dentro de la Fiscalía”
Durante la entrevista, Granada Sallaberry sostuvo que uno de los principales problemas radica en la falta de respuestas contundentes frente a los cuestionamientos que afectan a distintas dependencias fiscales.
“Cuando a vos te sale algo mal en un juicio, de repente te dicen: costó tanto, a tu fiscal se le dio tanto, y se distribuyó esa plata dentro de la Fiscalía”, señaló, al referirse a comentarios y sospechas que circulan en distintos ámbitos vinculados al sistema de justicia.
En ese contexto, cuestionó que el debate institucional continúe centrado en aspectos doctrinarios mientras persisten denuncias y cuestionamientos internos.
“Vos le ponés a un fiscal que te sigue hablando de garantismo, del proceso penal, y te sigue dando clases magistrales mientras arde Troya dentro de las Fiscalías diversas”, manifestó.
Dependencia del poder político
Finalmente, el abogado advirtió sobre lo que considera una creciente subordinación de la justicia a los intereses políticos, situación que, según dijo, compromete seriamente la independencia de los órganos encargados de administrar justicia.
“Estamos en un Poder Judicial que cada vez más va dependiendo del poder más corrupto de la República, que lo sostengo hace muchísimos años, que es el Poder Legislativo”, concluyó.
Las declaraciones del penalista se producen en medio de un escenario de intenso debate sobre la transparencia, la independencia y la credibilidad de las instituciones encargadas de la administración de justicia en Paraguay, temas que continúan ocupando un lugar central en la agenda pública y jurídica del país.










