Con una trayectoria de casi tres décadas en el sistema judicial, el defensor público Martín Muñoz se encuentra actualmente en carrera para acceder al cargo de defensor adjunto, una posición relevante dentro de la estructura de la Defensa Pública.
Muñoz, quien acumula más de 28 años de labor ininterrumpida en el ámbito judicial y 18 de ellos dentro de la Defensa Pública, fue recientemente ternado por unanimidad por el Consejo de la Magistratura, instancia que elevó su candidatura a la Corte Suprema de Justicia, órgano que tendrá la decisión final.
“Estoy aspirando a este cargo, teniendo en cuenta que pertenezco al sistema judicial desde hace más de veintiocho años de trabajo ininterrumpido”, expresó, al tiempo de destacar el proceso institucional que implica la designación. “Es un acto administrativo complejo en donde interviene el Consejo de la Magistratura, y es la Corte la que debe decidir por mayoría cuál de las tres personas será merecedora de dicha designación”, añadió.
El cargo al que aspira implica responsabilidades de conducción en áreas sensibles como lo contencioso administrativo, lo laboral y otras competencias específicas. En ese sentido, el profesional subrayó la importancia del rol desde el punto de vista organizativo y de gestión: “Es un cargo de relevancia desde el punto de vista de la jefatura, de todo lo que concierne a las tres competencias”.
Más allá de lo técnico, Muñoz hizo énfasis en el carácter social de la función. “Es un cargo en el cual uno debe estar muy de cerca con las personas de escasos recursos económicos, porque la defensoría pública es una función judicial enteramente orientada al Estado Social de Derecho”, sostuvo, remarcando el compromiso que implica trabajar con sectores vulnerables.
En esa línea, planteó la necesidad de fortalecer el funcionamiento interno de la institución y mejorar la respuesta a los usuarios del sistema. “Me gustaría liderar a mis colegas para optimizar el servicio. Tengo una batería de ideas que me gustaría proponer para dar mayor eficiencia y prontitud en la resolución de los casos de nuestros asistidos”, afirmó.
El defensor también valoró la experiencia acumulada dentro de la propia institución como un factor relevante en el proceso de selección. “La idoneidad es clave, porque conozco los problemas internos de la institución y tengo propuestas de solución”, señaló. A esto se suma su paso por el ámbito gremial, donde ejerció funciones de representación durante más de 12 años, consolidando un perfil vinculado al liderazgo y la defensa de sus pares.
Mientras aguarda la decisión final de la Corte, Muñoz indicó que continúa desarrollando gestiones propias del proceso de selección. “Esperando expectante, realizando las cuestiones vinculadas al cabildeo, que es legítimo”, comentó, al tiempo de considerar que estos espacios permiten a la ciudadanía conocer a los postulantes a cargos de relevancia.
Con una carrera construida dentro del sistema y una visión centrada en la mejora del servicio público, el nombre de Martín Muñoz se posiciona como uno de los candidatos en evaluación para asumir un rol estratégico en la Defensa Pública.











