Los gremios del sistema de justicia iniciarán desde este miércoles su primera medida de fuerza en rechazo a la propuesta de reforma de la Caja Fiscal, que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados.
La decisión fue adoptada por todos los gremios vinculados al sistema, quienes buscan abrir espacios de diálogo con las autoridades del Poder Ejecutivo, a quienes exigen mayor información y espacios formales, pedido que ya han presentado por escrito.
La medida consistirá en una movilización de 12:00 a 13:00 horas en cada edificio del Poder Judicial y en todas las circunscripciones del país. Con esta acción, los magistrados, fiscales, defensora públicos y funcionarios buscan visibilizar su postura y defender los derechos adquiridos que, según sostienen, deben ser respetados en cualquier modificación del régimen jubilatorio.
Desde los gremios señalan que, hasta el momento, el ministro de Economía, Carlos Valdovinos, no los ha convocado a la reunión solicitada formalmente. Esperan que el encuentro se concrete a la brevedad, a fin de acceder a información detallada y oficial sobre la situación económica real de la Caja Fiscal, elemento que consideran fundamental para analizar con responsabilidad el alcance de la reforma.
Entre los principales reclamos figura la necesidad de contar con datos transparentes sobre el estado financiero del sistema, así como el reconocimiento de la antigüedad acumulada por funcionarios que han desempeñado cargos administrativos no jurisdiccionales dentro del Poder Judicial. Afirman que cualquier modificación que desconozca estos aspectos vulneraría derechos consolidados a lo largo de años de servicio.
Si bien el tratamiento del proyecto se encuentra en pausa hasta marzo, los gremios mantienen reuniones periódicas para evaluar el escenario y coordinar acciones. Advierten que la incertidumbre generada por la reforma podría derivar en una renuncia masiva de operadores de justicia, situación que —según alertan— pondría en riesgo el funcionamiento normal del sistema judicial y podría provocar su colapso.
Con esta primera medida de fuerza, los trabajadores buscan enviar un mensaje claro: están dispuestos a defender sus derechos, pero también abiertos al diálogo, siempre que exista voluntad política real de escuchar sus planteamientos antes de avanzar con una reforma que impactará directamente en su futuro laboral y previsional.











