La fiscal de Derechos Humanos Sonia Sanguinés presentó acusación formal contra la exfiscal Stella Mary Cano por el presunto hecho punible de persecución de inocentes y solicitó que la causa sea elevada a juicio oral. Según la acusación, Cano habría ordenado la detención arbitraria de un ciudadano italiano y, mientras permanecía privado de su libertad, este habría sido obligado a entregar bienes por un valor superior a G. 778 millones.
La exfiscal Stella Mary Cano enfrenta una acusación del Ministerio Público por el presunto delito de persecución de inocentes, a raíz de una investigación relacionada con la detención de un ciudadano italiano en el 2018.
La fiscal de Derechos Humanos, Sonia Sanguines, sostiene en su acusación que Cano dispuso la captura del hombre apenas seis días después de haber recibido una denuncia por un supuesto caso de estafa.
Uno de los principales cuestionamientos planteados por la Fiscalía apunta al fundamento utilizado para ordenar la detención: la entonces agente fiscal habría argumentado una supuesta “falta de arraigo” del ciudadano extranjero.
Sin embargo, de acuerdo con la acusación, el hombre contaba con documentación paraguaya y un local comercial establecido, elementos que, según el Ministerio Público, demostrarían que tenía vínculos con el país.
Denuncia por estafa y detención
La investigación fiscal sostiene que, tras la denuncia, Cano ordenó la detención del ciudadano italiano en un plazo de seis días. El hombre permaneció privado de su libertad mientras avanzaban las actuaciones vinculadas al caso.
En ese contexto se habría producido uno de los hechos centrales de la acusación: la entrega de sus bienes.
Según la Fiscalía, mientras se encontraba detenido, el hombre fue presionado para firmar documentos mediante los cuales cedió todos los muebles y bienes de su salón de belleza, cuyo valor estimado superaba los G. 778 millones.
A esta entrega se sumó también un vehículo, de acuerdo con los elementos expuestos por el Ministerio Público.
Liberado después de entregar sus bienes
La acusación sostiene además que la privación de libertad terminó poco después de concretarse la entrega de los bienes.
Según el relato fiscal, aproximadamente una hora y media después de que el hombre cediera su patrimonio, Cano dispuso su liberación.
Otro de los puntos cuestionados por Sanguines es que la entonces fiscal habría ordenado la libertad sin haber tomado previamente declaración indagatoria al detenido.
Para el Ministerio Público, esta secuencia de acontecimientos constituye uno de los elementos relevantes para sostener la acusación por persecución de inocentes.
La causa que terminó sin delito
El caso tuvo además una resolución posterior que, según la Fiscalía, resulta determinante: años después, la Justicia estableció que no existió delito en los hechos que habían dado origen a la investigación contra el ciudadano italiano.
Con base en estos antecedentes, la fiscal Sanguines presentó la acusación formal contra Cano y pidió que la exagente fiscal sea sometida a juicio oral y público, instancia en la que deberán ser debatidas las pruebas y determinadas las eventuales responsabilidades penales.
De acuerdo con la acusación, el hecho atribuido a la exfiscal contempla una expectativa de pena de hasta 10 años de prisión.










