La Corte Suprema de Justicia avanza en su política de digitalización y, entre 2020 y 2025, logró una marcada reducción en el consumo de papel gracias a la implementación del expediente judicial electrónico y otras herramientas digitales. Este cambio tecnológico no solo optimiza la gestión interna, sino que también genera un impacto ambiental directo y medible.
Según datos de la Dirección General de Planificación y Desarrollo, la disminución del uso de papel permitió evitar la tala de alrededor de 122 árboles, ahorrar más de 173.000 litros de agua y reducir la emisión de casi 8 toneladas de CO₂. Estas cifras evidencian cómo la modernización del sistema judicial contribuye a los objetivos nacionales de sostenibilidad.
El consumo de papel pasó de 19.637 kilos en 2020 a 10.962 kilos entre enero y septiembre de 2025, acompañada de una fuerte reducción en la compra de insumos: las resmas utilizadas bajaron de 7.355 a 4.106 en el mismo periodo. También se registró un descenso significativo en cintas, tintas y tóners, que cayeron de 1.858 unidades en 2020 a solo 181 en 2025.
De acuerdo con estimaciones del Pacto Global, producir una tonelada de papel implica cortar 14 árboles, utilizar 20 mil litros de agua y liberar cerca de 900 kilos de dióxido de carbono. Por ello, la migración a sistemas electrónicos representa un avance clave hacia una justicia más sostenible.
La Corte Suprema reafirma que la digitalización no solo mejora la eficiencia administrativa, sino que también posiciona al Poder Judicial como una institución comprometida con prácticas responsables y con la protección del medio ambiente.













