El Tribunal de Sentencia que juzgó a Erico Galeano entregará a las 13:00 de este miércoles a las partes la sentencia íntegra que lo condena a 13 años de prisión por hechos vinculados al lavado de dinero y apoyo logístico a una estructura de crimen organizado vinculada al narcotráfico.
El fallo detalla una serie de operaciones financieras y logísticas que, según el colegiado, permitieron introducir fondos de origen ilícito en el sistema económico formal y facilitar movimientos de integrantes de la organización criminal.
Entre los elementos analizados durante el juicio, el tribunal examinó la adquisición de un inmueble en el complejo residencial Aqua Village, comprado por Galeano por 210.599 dólares. De acuerdo con la sentencia, esta operación no fue consignada en su declaración jurada de bienes.
Posteriormente, el inmueble fue vendido por un millón de dólares en efectivo a Hugo González Ramos. Según el tribunal, la transacción habría sido realizada con el objetivo de ocultar al verdadero comprador, identificado en la investigación como Miguel Ángel Insfrán, señalado por las autoridades como integrante de una estructura dedicada al narcotráfico.
El fallo también menciona que en 2022 Galeano presentó una rectificación de su declaración patrimonial, en la que consignó el valor del inmueble en 4.200 millones de guaraníes, monto superior al inicialmente declarado.
Otro punto abordado en la sentencia es la utilización de una aeronave propiedad del exlegislador, que según el tribunal fue facilitada para el traslado dentro del país de miembros de la organización criminal.
Entre las personas mencionadas se encuentran Sebastián Marset y el propio Insfrán, además de otros integrantes del grupo. Conforme a lo expuesto durante el juicio, la aeronave habría sido utilizada en operaciones vinculadas al tráfico de cocaína.
En otro apartado del fallo, el presidente del tribunal, Pablino Barreto, explicó que se acreditó la recepción de importantes sumas de dinero por parte de Galeano en el contexto de su relación con miembros de la organización criminal.
Según el colegiado, esos recursos fueron posteriormente invertidos en el Club Deportivo Capiatá, mecanismo que habría servido para dar apariencia de legalidad a fondos provenientes del narcotráfico.
El magistrado señaló que el dinero fue introducido en la institución deportiva y posteriormente registrado contablemente como créditos o cuentas por cobrar, lo que a criterio del tribunal formó parte de un esquema de blanqueo de capitales.
“El dinero ilícito, su introducción en el club deportivo y su posterior registro contable son indicativos de una simulación del origen de los fondos”, sostuvo Barreto al describir el mecanismo identificado durante el proceso judicial.
Con la entrega de la sentencia completa a las partes, se abre ahora la etapa en la que las defensas y la fiscalía podrán analizar el fallo y eventualmente presentar recursos ante instancias superiores.











