La Cámara de Apelación Penal, integrada por Arnulfo Arias, Gustavo Amarilla y Silvana Luraghi, ratificó la decisión del juez Humberto Otazú de admitir la imputación presentada contra el expresidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), Orlando Arévalo.
El Ministerio Público imputó al exdiputado por el presunto hecho punible de cohecho pasivo agravado, en el marco de la investigación derivada de los chats atribuidos al fallecido Eulalio “Lalo” Gomes.
La imputación fue presentada por los fiscales Luis Piñánez, Verónica Valdez y Francisco Cabrera, quienes sostienen que existen suficientes elementos de sospecha sobre la participación de los involucrados en el citado delito, a partir del análisis de las conversaciones extraídas.
Según los chats analizados, Arévalo, en su condición de miembro del JEM, habría incurrido en tráfico de influencias para evitar sanciones disciplinarias contra fiscales procesados, entre ellos Lorenzo Lezcano, Katia Uemura y Stella Mary Cano. Las conversaciones también darían cuenta de transferencias de dinero a la cuenta de Arévalo por parte de Eulalio Gomes, presuntamente a cambio de favores que el entonces legislador realizaba desde el Jurado, según la hipótesis fiscal.
Este escándalo derivó en la salida de Arévalo tanto de la Cámara de Diputados como del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Cabe recordar que su título de abogado también estuvo bajo sospecha de presunta falsedad; sin embargo, este caso fue archivado a pedido del Ministerio Público.
La investigación se inició tras una denuncia presentada por el juez Osmar Legal. Desde entonces, durante aproximadamente diez meses, el Ministerio Público llevó adelante una pesquisa que derivó en la imputación de cuatro personas vinculadas al caso. En esta causa además de Arévalo, están imputadas las exjuezas Carmen Silva y Ana Aguirre, así como Guido Díaz Frutos, señalado como supuesto intermediario en los hechos investigados.











