En el 149.º aniversario de su natalicio, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción rindió homenaje a la Dra. Serafina Dávalos con la develación de un busto conmemorativo, como reconocimiento a quien marcó un antes y un después en la historia jurídica, académica y social del Paraguay.
En una jornada cargada de significado para la comunidad universitaria, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción (FDCS-UNA) develó este miércoles un busto en homenaje a la Dra. Serafina Dávalos, coincidiendo con el 149.º aniversario de su natalicio.
La ceremonia tuvo lugar en el pórtico de acceso principal de la institución, como parte de una iniciativa establecida mediante la Resolución N.º 795/2026, que dispone la instalación del busto conmemorativo en reconocimiento a la destacada jurista paraguaya.
La doctora Pili Rodríguez tuvo a su cargo el discurso de apertura y destacó, en el marco de la develación del busto, la figura de Serafina Dávalos como una mujer que abrió las puertas para muchas otras. Asimismo, recordó una de las célebres frases de su tesis doctoral, Humanismo:
“Si queremos realmente un país verdaderamente democrático, donde la libertad, la justicia y la igualdad sean hermosas realidades, debemos comenzar a construir las bases del hogar en perfecta igualdad”.
Por su parte, el decano de la Facultad, Carlos Morel, felicitó a la doctora Pili Rodríguez por la iniciativa y destacó la importancia de hacer justicia con la memoria de Serafina Dávalos.
También participaron del acto su sobrina nieta, Rosemary Dávalos, y Gustavo Ilutovich, quienes celebraron y destacaron el inmenso valor que representa para la familia y para el país que la primera mujer abogada y doctora en Derecho sea reconocida por su propia casa de estudios y que, desde hoy, ocupe un lugar en la entrada de la Facultad de Derecho.
Una mujer que abrió camino en el Derecho paraguayo
El homenaje adquiere especial relevancia por la dimensión histórica de la figura de Serafina Dávalos. Nacida el 9 de septiembre de 1877, se convirtió en una de las principales precursoras de la participación de las mujeres en el ámbito jurídico y académico del Paraguay.
En 1907 obtuvo el título de Doctora en Derecho y Ciencias Sociales, convirtiéndose en la primera mujer paraguaya en alcanzar el grado de doctora en Derecho y en la primera mujer egresada de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción.
Su trayectoria trascendió ampliamente la obtención de un título universitario. Dávalos utilizó el conocimiento jurídico y académico como una herramienta para cuestionar las desigualdades de su época y plantear la necesidad de una sociedad en la que las mujeres pudieran acceder plenamente a la educación y ejercer sus derechos.
Una de las expresiones más significativas de su pensamiento quedó plasmada en su tesis doctoral, “Humanismo”, obra en la que abordó la situación de las mujeres y sostuvo la necesidad de su formación y del reconocimiento de sus derechos.
Un busto para que su legado permanezca
La instalación del busto representa, en ese sentido, mucho más que un reconocimiento de carácter simbólico. Su ubicación en el acceso de la Facultad de Derecho busca mantener presente, en el espacio cotidiano de formación de futuros profesionales del Derecho, la figura de una mujer que desafió las limitaciones sociales de su tiempo y abrió caminos que posteriormente serían transitados por otras generaciones.
Preservar la memoria de Serafina Dávalos supone también evitar que su aporte quede reducido a una referencia histórica. Su nombre forma parte de la construcción de la historia jurídica paraguaya y su pensamiento continúa ofreciendo elementos para reflexionar sobre la igualdad, el acceso a la educación y la vigencia efectiva de los derechos.
Por ello, el homenaje adquiere una dimensión especial para las nuevas generaciones de estudiantes y profesionales del Derecho: cada vez que atraviesen el pórtico de la Facultad, encontrarán también la imagen de quien, hace más de un siglo, abrió una puerta que hasta entonces permanecía prácticamente cerrada para las mujeres en el ámbito jurídico.
La figura de Serafina Dávalos permanece así vinculada a la propia historia de la institución. Su legado no pertenece únicamente al pasado: forma parte de los desafíos presentes y de la responsabilidad de las nuevas generaciones de mantener vigentes las conquistas alcanzadas y continuar ampliando el horizonte de los derechos.
Con este homenaje, la FDCS-UNA busca que la memoria de una de sus figuras más emblemáticas permanezca viva y que su trayectoria siga siendo conocida, estudiada y valorada por quienes hoy se forman en sus aulas.
Porque recordar a Serafina Dávalos no significa únicamente mirar hacia atrás. Significa reconocer a una pionera y asumir el compromiso de que las puertas que ella ayudó a abrir nunca vuelvan a cerrarse.










