Paraguay cerró este fin de semana una etapa histórica dentro de su sistema penitenciario. Con el traslado de 361 mujeres privadas de libertad al Complejo Penitenciario para Mujeres de Emboscada (COMPLE), el Estado extinguió oficialmente las cárceles mixtas en todo el país, una medida que las autoridades consideran clave dentro del proceso de reorganización penitenciaria impulsado por el Gobierno.
El operativo, denominado “UMBRAL 2.5”, fue ejecutado bajo un amplio esquema de seguridad y coordinación interinstitucional. Las internas fueron derivadas desde distintas penitenciarías regionales hasta el moderno complejo ubicado en Emboscada, que desde ahora concentrará gran parte de la población penitenciaria femenina del país.
Con esta decisión, las cárceles regionales que anteriormente albergaban hombres y mujeres pasarán a funcionar exclusivamente para población masculina. Según el Ministerio de Justicia, el objetivo es dejar atrás un modelo penitenciario que durante años expuso a las mujeres a condiciones de vulnerabilidad, limitaciones en infraestructura y falta de espacios adecuados con enfoque diferenciado.
Las autoridades sostienen que la eliminación de las penitenciarías mixtas representa un cambio estructural en la política penitenciaria nacional, orientado a garantizar mayor seguridad, mejores condiciones de reclusión y una administración especializada para las mujeres privadas de libertad.
El operativo también incluyó el cierre definitivo del Centro Penitenciario para Mujeres “Juana María de Lara”, de Ciudad del Este, uno de los establecimientos femeninos más importantes del interior del país.
La planificación estuvo encabezada por el Ministerio de Justicia, con apoyo operativo de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad vinculados al Consejo de Defensa Nacional (CODENA). Además, se desplegaron equipos médicos y ambulancias para asistir a las internas durante todo el procedimiento.
De acuerdo con los datos oficiales, las mujeres trasladadas provenían de seis establecimientos penitenciarios:
109 internas desde Ciudad del Este;
76 desde Concepción;
56 desde Misiones;
56 desde Pedro Juan Caballero;
51 desde Encarnación;
y 29 desde Villarrica.
Las internas embarazadas y las adultas mayores fueron derivadas prioritariamente al Centro Penitenciario para Mujeres “Serafina Dávalos”, en Coronel Oviedo, atendiendo criterios de protección y vulnerabilidad.
El Ministerio de Justicia informó que el procedimiento se realizó sin incidentes y bajo protocolos de seguridad y derechos humanos. Antes del traslado, las internas recibieron información sobre cada etapa del operativo, mientras que en Emboscada fueron sometidas a controles médicos, registros biométricos y procesos de clasificación según situación procesal y perfiles técnicos.
Con la incorporación de las 361 mujeres, la población penitenciaria del COMPLE asciende ahora a más de 1.100 internas.
Las autoridades consideran que esta transformación marca el inicio de una nueva etapa para el sistema penitenciario femenino, con instalaciones diseñadas exclusivamente para mujeres y una estructura enfocada en la reinserción social, el acceso a programas de rehabilitación y el fortalecimiento de los derechos humanos dentro de los centros de reclusión.











