Tras la suspensión del tratamiento del proyecto de Reforma de la Ley de Caja Fiscal en la Cámara de Senadores, el camarista Camilo Cantero valoró la decisión como una señal positiva de mesura y responsabilidad en el ámbito legislativo.
“Primó la prudencia. Y eso, en una República, siempre es una buena noticia”, afirmó Cantero, quien destacó que el otorgamiento de un plazo para consensuar modificaciones al proyecto aprobado por la Cámara de Diputados permite abordar la reforma con mayor diálogo y reflexión.
El magistrado, miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación de Jueces, celebró la postergación y señaló que “cuando están en juego derechos adquiridos, carreras institucionales y el equilibrio entre los Poderes del Estado, la mesura no es demora; es responsabilidad”.
Cantero aseguró que durante este período de reflexión insistirán, con “argumentos y serenidad”, en seis puntos centrales observados por los gremios del sistema judicial:
Preservación del artículo 4 del Decreto Ley N.º 23/1954, que reconoce la carrera judicial y fiscal, permitiendo el cómputo del tiempo de servicio previo en la Administración Pública bajo el régimen histórico de 2×1.
Rechazo a la derogación abrupta de reglas previsionales históricas, que desnaturalizan la carrera judicial y afectan principios de justicia y equidad, especialmente considerando que el acceso a la magistratura se produce a una edad madura.
Aplicación gradual de cualquier reforma, protegiendo a quienes se encuentran próximos a cumplir los requisitos jubilatorios y respetando la confianza legítima depositada en el Estado.
Escasa incidencia del sector de magistrados en el déficit de la Caja Fiscal, que representa poco más del 1 %, lo que impide un tratamiento uniforme con sectores de realidades estructuralmente distintas.
Riesgo institucional de provocar jubilaciones masivas, con vacancias prolongadas que afectarían directamente el servicio de justicia y el normal funcionamiento del Poder Judicial.
Revisión de la tasa de sustitución fijada de manera uniforme, atendiendo a la proporcionalidad y al impacto real de cada sector, evitando soluciones generales que resultan injustas en contextos desiguales.
Enfatizando la importancia del diálogo y la responsabilidad institucional, Cantero subrayó que “las reformas estructurales no se imponen: se construyen con diálogo, datos y responsabilidad institucional. En una República, la prudencia fortalece; la improvisación debilita”.
Finalmente, expresó su confianza en que la Cámara de Senadores honrará este tiempo de reflexión, introduciendo los ajustes necesarios para una reforma equilibrada, justa y respetuosa del sistema republicano.













