La defensora pública Leticia Casaccia fue confirmada por unanimidad en su cargo, un reconocimiento que llega en un momento en que su labor se ha vuelto emblemática en la defensa de los sectores más vulnerables. Con 23 años de trayectoria en el sistema judicial 15 de ellos en el Ministerio Público y los últimos en la Defensa Pública Casaccia se consolidó como una referente en la lucha contra las injusticias que afectan especialmente a personas con escasos recursos, entre ellas víctimas de esquemas abusivos de endeudamiento.
Su nombre tomó notoriedad pública tras lograr un avance decisivo en uno de los casos más representativos vinculados a la denominada “mafia de los pagarés”, un mecanismo fraudulento utilizado por empresas que iniciaban juicios ejecutivos basados en deudas infladas o incluso inexistentes, afectando de manera desproporcionada a trabajadores, jubilados y comunidades indígenas.
Uno de sus logros más recientes fue obtener el levantamiento de ocho de los diez embargos que pesaban sobre los haberes jubilatorios de María Teresita Sánchez, docente indígena del Chaco paraguayo, residente en Filadelfia. Durante años, Sánchez fue sometida a un sistema que aprovechaba su vulnerabilidad económica y su limitado acceso a mecanismos legales, dejándola prácticamente sin ingresos y sin posibilidad de defenderse adecuadamente.
Gracias a la intervención de Casaccia, la mujer recuperó la mayor parte de su pensión, un paso fundamental para restablecer su autonomía económica y poner fin a un ciclo de abusos.
La defensora también ha logrado levantar un total de 12 embargos vinculados al mismo esquema fraudulento, restituyendo los ingresos de otras personas que, sin su intervención, habrían continuado atrapadas en procesos judiciales injustos y de difícil resolución.
Para Casaccia, el impacto de la Defensa Pública no se limita a la representación legal. Su filosofía de trabajo se basa en la cercanía, la empatía y la accesibilidad.
“Es fundamental que los usuarios sientan que su defensor les escucha, les responde, que está pendiente de sus casos. Tratamos de evitar traslados innecesarios, llevamos una agenda disciplinada para que todo sea ágil y humano. Esa cercanía hace la diferencia”, explicó.
Su enfoque ha reforzado la visión de que la Defensa Pública debe ser un espacio donde las personas no solo encuentren apoyo técnico, sino también un acompañamiento humano en momentos de crisis.
“La gente que se acerca a nosotros necesita una respuesta técnica, sí, pero también necesita contención. Eso buscamos darles: dignidad, justicia y trato humano”, subrayó en momento a Judiciales Net.
La confirmación unánime de Leticia Casaccia en su cargo refleja la confianza institucional en una profesional que ha demostrado compromiso, solvencia jurídica y sensibilidad social en cada uno de sus casos. Su trayectoria de más de dos décadas y los resultados obtenidos en la protección de personas vulnerables la posicionan como una figura clave dentro del sistema de justicia.













